Calcio, D3 y la trampa silenciosa de los reptiles
La enfermedad metabólica ósea es la patología más común en reptiles de cautividad y casi siempre es evitable. Todo gira en torno a cómo el animal fija el calcio.
Si solo pudieras aprender una cosa sobre salud de reptiles antes de tener uno, que fuera esta: cómo fijan el calcio. Porque la enfermedad metabólica ósea, el problema más frecuente en reptiles de cautividad, es básicamente un fallo en esa cadena. Y la inmensa mayoría de los casos no tendrían que haber ocurrido.
La cadena del calcio
El calcio de la dieta no sirve de nada si el cuerpo no puede fijarlo, y para fijarlo necesita vitamina D3. Muchos reptiles diurnos producen esa D3 al exponerse a radiación UVB. Quita cualquier eslabón (poco calcio, poca D3, nada de UVB) y el organismo empieza a robar calcio de su propio esqueleto.
Cómo se ve
Al principio, nada. Después: temblores, debilidad en las patas, dificultad para moverse, deformidades en la columna o la mandíbula, fracturas con un golpe mínimo. En geckos y dragones jóvenes en crecimiento avanza especialmente rápido.
Cómo se evita
- Suplementar calcio espolvoreando los insectos o el alimento, según la especie y la edad.
- Asegurar la vía de la D3: UVB adecuado para las especies que lo necesitan, o un suplemento con D3 cuando el manejo lo exige.
- Equilibrar calcio y fósforo evitando dietas que descompensen la relación, como abusar de ciertos insectos grasos.
Si sospechas
No improvises dosis: un exceso de D3 o de calcio también es peligroso. Ante temblores o debilidad, lleva al animal a un veterinario de exóticos, que confirmará el diagnóstico y ajustará el tratamiento. La buena noticia es que, cogida a tiempo, la enfermedad metabólica ósea se detiene. La mala es que el hueso ya deformado no siempre se recupera.
Por Equipo ExoticNova