Anolis verde
Anolis carolinensis
- Nombre científico
- Anolis carolinensis
- Origen
- Sureste de Estados Unidos
- Esperanza de vida
- 4–8 años
- Tamaño adulto
- 12-20 cm con la cola
- Hábitat
- Terrario vertical plantado con UVB
- Temperatura
- 28-30 °C de día con punto de asoleo
- Humedad
- 60-70 %; bebe gotas
- Alimentación
- Insectívoro; grillos pequeños, moscas y dubias
El anolis verde es una buena puerta de entrada al mundo de los lagartos, siempre que asumas una cosa: es para mirar, no para acariciar. Mide entre 12 y 20 cm contando la cola, viene del sureste de Estados Unidos y tiene dos gracias que enganchan. Cambia de verde brillante a marrón según su humor y la temperatura, y el macho despliega un papo rosa bajo la garganta para cortejar o marcar territorio.
Terrario
Vertical y plantado, que es como le gusta vivir. Para uno o un pequeño grupo, mínimo 45x45x60 cm, con plantas vivas o artificiales tupidas y ramas finas por las que trepar y esconderse. UVB en la zona alta, temperatura de 28-30 °C de día con un punto algo más cálido para asolearse, bajando por la noche. La humedad, entre 60 y 70%, se mantiene pulverizando una o dos veces al día. Y un detalle clave: bebe las gotas de las hojas, no de un cuenco, así que esa pulverización no es opcional.
Alimentación
Insectívoro de los activos. Grillos pequeños, moscas de la fruta, pequeñas cucarachas y algún gusano puntual componen su menú. Son cazadores ágiles y disfrutan persiguiendo presas vivas por el terrario, lo que de paso los mantiene en forma. Ofrece presas acordes a su tamaño, nunca más anchas que el espacio entre sus ojos. Espolvorea calcio en la mayoría de las tomas y un complejo vitamínico un par de veces por semana. Come a diario o casi, según edad y temperatura ambiente.
Carácter y manejo
Rápido como un rayo y poco amigo de las manos. El anolis verde es un animal de observación: si intentas manipularlo, estresa, corre o suelta la cola, que regenera pero nunca igual. Mejor disfrutarlo desde fuera, viéndolo cazar, cambiar de color y al macho hinchar su papo rosa. En cuanto a convivencia, lo ideal es uno solo o un macho con varias hembras. Dos machos juntos se enzarzan en peleas territoriales sin tregua, así que esa combinación está descartada.
Antes de empezar
Es de los reptiles más asequibles para arrancar: el montaje ronda los 150-300 €, con terrario vertical, UVB, calor, plantas y pulverizador. Eso lo hace tentador como primer reptil, y con razón, pero no por barato es de quita y pon. Vive de 4 a 8 años, que para un lagarto tan pequeño es un compromiso respetable: varios años de pulverizaciones diarias, grillos vivos y temperaturas controladas. Asequible de empezar no significa desentenderse: sigue siendo un animal vivo con sus necesidades.
Salud
La enfermedad ósea metabólica es el problema número uno, casi siempre por poco calcio o UVB insuficiente, y se ve en lagartos pequeños con facilidad. La deshidratación es el otro grande: si no pulverizas y no bebe gotas, se apaga rápido, y se nota en los ojos hundidos. Las mudas mal hechas por humedad baja pueden estrangular dedos o la punta de la cola. Cualquier letargo, falta de apetito o color apagado persistente pide un veterinario de exóticos, mejor localizado de antemano.
Legalidad
Anolis carolinensis no figura en los apéndices CITES, de modo que no arrastra el papeleo de las especies protegidas y es de los reptiles más accesibles también en lo legal. Aun así, cómpralo con factura y, si puedes, nacido en cautividad: buena parte de los anolis del mercado son capturados en campo, llegan estresados y parasitados, y los criados se adaptan mucho mejor. Y como con cualquier especie, repasa la normativa autonómica y el listado positivo de animales de compañía vigente donde vivas.