Cotorra de Kramer
Psittacula krameri
- Nombre científico
- Psittacula krameri
- Origen
- África subsahariana y subcontinente indio
- Esperanza de vida
- 25–30 años
- Tamaño adulto
- 40 cm con la cola
- Hábitat
- Jaula amplia y alargada con espacio para la cola larga, más tiempo fuera
- Alimentación
- Mezcla de pellets, semillas, verdura y fruta
La cotorra de Kramer es ese loro verde de cola larguísima y collar rosa que muchos han visto volando libre por los parques de Madrid o Barcelona, porque se ha naturalizado en muchas ciudades españolas a partir de ejemplares escapados. Como mascota es elegante, inteligente y muy vocal, con la peculiaridad de que su collar tarda años en aparecer: hasta entonces machos y hembras se parecen mucho.
Alojamiento
Necesita una jaula amplia y, sobre todo, larga, porque su cola ocupa la mitad de su cuerpo y en jaulas pequeñas se le estropean las plumas timoneras. Como toda psitácida, la jaula es la base pero no basta: pide tiempo fuera a diario, perchas, juguetes y altura. Es ágil y trepadora, disfruta del espacio vertical.
Alimentación
Mezcla equilibrada de pellets como base, semillas en cantidad medida, verdura y fruta variada. Tiende a seleccionar solo las semillas grasas si la dejas, así que conviene acostumbrarla pronto a una dieta amplia para evitar carencias y sobrepeso.
Salud
Resistente comparada con loros más delicados. Los problemas habituales son los de cualquier psitácida mal alimentada: hígado graso por exceso de semillas, carencias de vitamina A y aburrimiento si se la desatiende. Veterinario aviar para revisiones.
Carácter y manejo
Más independiente que un agapornis o una ninfa: puede ser muy sociable si se trabaja desde joven, pero también guardar las distancias si se la deja a su aire. Es notablemente vocal, con chillidos potentes que conviene tener en cuenta si vives en piso. Algunos ejemplares aprenden a hablar bastante bien.
Antes de empezar
Vive veinticinco o treinta años y hace ruido de verdad: dos cosas que hay que valorar antes. Y un punto ambiental importante: dado que está naturalizada e incluida entre las exóticas invasoras en España, su tenencia está regulada y bajo ningún concepto debe liberarse ni permitírsele escapar, porque agrava un problema ecológico ya existente.
Legalidad
No figura en CITES, pero está catalogada como especie exótica invasora en España. Eso conlleva restricciones de cría y comercio y la obligación de evitar su suelta o escape. Infórmate de la normativa estatal y autonómica vigente antes de adquirirla y conserva la documentación.