Degú
Octodon degus
- Nombre científico
- Octodon degus
- Origen
- Laderas de Chile
- Esperanza de vida
- 6–9 años
- Tamaño adulto
- 25-30 cm con la cola
- Hábitat
- Jaula metálica alta con varios pisos; siempre en grupo
- Alimentación
- Heno y pellet sin azúcar; nada de fruta ni golosinas
El degú mide de 25 a 30 cm contando la cola y vive entre 6 y 9 años, mucho más que un hámster, así que es un compromiso de casi una década. Octodon degus viene de las laderas de Chile, donde vive en colonias muy organizadas. Lo clasifico como intermedio por dos motivos que lo separan del resto de roedores pequeños: es diurno, lo que lo hace mucho más disfrutable porque está activo cuando tú lo estás, y es estrictamente social, nunca se tiene solo.
Alojamiento
Necesita altura y volumen: una jaula de barrotes metálicos (roe el plástico en minutos) de al menos 80 cm de alto, con varios pisos, plataformas de madera y ramas para trepar. Nada de plástico a su alcance. Sustrato absorbente abajo, una rueda maciza grande de 28-30 cm para que no se curve la espalda, y un baño de arena de chinchilla diario que adora y necesita para el pelo. Casetas de madera o corcho para esconderse. Al vivir en grupo, cuanto más espacio, menos conflictos entre ellos.
Alimentación
Aquí está la clave de la especie: el degú no metaboliza bien el azúcar y desarrolla diabetes con una facilidad alarmante. La dieta es estricta y sin excepciones: heno a discreción como base, más un pellet específico de degú o cobaya sin melaza ni cereales azucarados. Nada de fruta, nada de zanahoria, nada de las golosinas comerciales, ni una sola vez “por darle un gusto”, porque un degú diabético sufre cataratas y muere antes. Algo de verdura de hoja baja en azúcar y poco más. Agua siempre disponible.
Comportamiento
Es diurno, sociable y muy vocal: chilla, gorjea y avisa, un repertorio de sonidos que usa para comunicarse con su grupo. Por eso nunca se tiene uno solo; en soledad se deprime. Lo ideal es una pareja o grupo del mismo sexo, presentados con cuidado. Un aviso que repito siempre: jamás lo agarres por la cola. El degú tiene “autotomía caudal”, la piel de la cola se desprende para escapar de un depredador y no vuelve a crecer, le queda el muñón pelado. Cógelo rodeando el cuerpo con las dos manos.
Errores comunes
El error que mata degús es la dieta: darles fruta, pienso de hámster con semillas o premios azucarados los aboca a la diabetes. El segundo es tenerlos solos, un degú aislado enferma de tristeza. El tercero, agarrarlos por la cola y arrancarles la piel. También fallan las jaulas con partes de plástico, que roen y se tragan, y la falta de cosas que roer: sus dientes crecen sin parar y necesitan madera y heno para desgastarlos o se les desalinean.
Salud
La diabetes es la enfermedad estrella y se previene solo con dieta: ojo a la sed excesiva, el pis abundante y las cataratas (ojo blanquecino), señales de azúcar alto. Los dientes son el otro frente: como crecen toda la vida, una mala alimentación causa maloclusión, babeo y pérdida de peso. Vigila también los problemas de cola tras una mala manipulación. Necesita un veterinario de exóticos con experiencia en degús, no todos los conocen. Con buenos cuidados llega sano a los 8 o 9 años.
Legalidad
El degú no está incluido en CITES ni catalogado como especie invasora en España, y se vende y se tiene de forma legal sin trámites específicos. No entra en conflicto con el listado positivo de animales de compañía. Eso sí, al ser una especie que podría asilvestrarse en climas suaves, no lo sueltes nunca al medio bajo ningún concepto. Revisa además la normativa de bienestar de tu comunidad autónoma, que puede fijar condiciones de alojamiento o de venta, y compra siempre en lugares que respeten su naturaleza social.