Hámster sirio
Mesocricetus auratus
- Nombre científico
- Mesocricetus auratus
- Origen
- Zonas áridas del norte de Siria y sur de Turquía
- Esperanza de vida
- 2–3 años
- Tamaño adulto
- 13-18 cm
- Hábitat
- Jaula grande de un solo individuo, con lecho profundo para excavar
- Alimentación
- Mezcla específica de hámster, algo de verdura y proteína animal puntual
El hámster sirio es solitario por naturaleza, y este es el dato que más cuesta aceptar: no se tiene en pareja ni en grupo. Dos sirios adultos en la misma jaula acaban peleando, a veces a muerte. Si te han vendido la idea contraria, era mala información. A cambio, es un animalillo fácil y entrañable, perfecto para empezar, siempre que se respete su ritmo nocturno.
Alojamiento
La jaula estándar de tienda casi siempre se queda corta. Necesita una base amplia (cuanto más suelo, mejor) y, sobre todo, lecho profundo: en libertad excava galerías, y poder cavar reduce muchísimo el estrés. Una rueda de tamaño adecuado, maciza y sin barrotes para no lesionarse las patas.
Alimentación
Mezcla específica de hámster como base, complementada con un poco de verdura y, de forma ocasional, algo de proteína animal (un trozo de huevo cocido, un insecto). Las semillas grasas, con cuentagotas. Almacena comida en los carrillos: es normal.
Salud
Su vida es corta, de dos a tres años, así que cualquier cambio cuenta. Vigila tumores, problemas dentales y la “cola mojada” (diarrea grave), que es una urgencia. Manéjalo despierto y de día con suavidad, nunca sobresaltándolo mientras duerme.
Comportamiento
El hámster sirio es solitario y nocturno, dos rasgos que definen toda la convivencia. Solitario significa solitario de verdad: en libertad cada ejemplar defiende su territorio y dos adultos en una jaula acaban peleando, a veces a muerte, por mucho que la tienda diga lo contrario. Nocturno significa que pasará el día durmiendo y se activará al anochecer, corriendo en la rueda y excavando hasta la madrugada, lo que lo hace mala mascota para un niño pequeño que quiere jugar por la tarde. Almacena comida en los carrillos, marca con olor y, si lo despiertas de golpe, puede morder por puro susto, no por mal carácter. Respeta su horario y se vuelve manso.
Errores comunes
El error más extendido es comprar dos “para que se acompañen”: terminan heridos. El segundo es la jaula minúscula de tienda con tubos, vistosa pero insuficiente, cuando necesita base amplia y sobre todo lecho profundo para excavar, su conducta natural más importante. La rueda de barrotes o demasiado pequeña le curva la espalda y le pilla las patas; debe ser maciza y grande. También se peca de despertarlo a deshora para jugar, lo que genera estrés y mordiscos. Y como solo vive 2-3 años, cualquier síntoma, sobre todo la “cola mojada”, se atiende sin demora porque su margen es estrecho.
Legalidad
No está en CITES. Compra con factura en un punto que aloje a los animales por separado.