Gorrión de Java
Padda oryzivora
- Nombre científico
- Padda oryzivora
- Origen
- Indonesia (Java y Bali)
- Esperanza de vida
- 5–8 años
- Tamaño adulto
- 14-17 cm
- Hábitat
- Voladera amplia en grupo, posaderos resistentes
- Alimentación
- Semillas para exóticos, alpiste y arroz sin sal
El gorrión de Java, o padda, es un pinzón grande y elegante: gris azulado de cuerpo, mejillas blancas marcadas y un pico rosa grueso que es su sello. Existe también la conocida variedad blanca, muy extendida en cautividad. Mide entre 14 y 17 cm y vive de 5 a 8 años. Curiosamente, mientras en sus islas de origen en Indonesia está amenazado, su cría en cautividad lleva décadas totalmente asentada, así que el ejemplar que tengas habrá nacido en una pajarera, no en un arrozal.
Voladera
Es robusto y gregario, ideal para voladera en grupo. Por su tamaño necesita más espacio que un pinzón pequeño: cuenta con al menos 1,2-1,5 metros de largo para un grupo, con vuelo despejado y posaderos resistentes que su pico no destroce. Aguanta bien temperaturas de casa y climas templados, pero protégelo de heladas y humedad si la voladera es exterior. Un nido tipo casita amplio le va si quieres que críe. Es de los estríldidos más resistentes al manejo y a las condiciones, lo que facilita mucho su mantenimiento.
Alimentación
Como su nombre indica, el arroz forma parte de su dieta: acepta arroz (con cáscara o cocido sin sal) además de la base de semillas para exóticos, alpiste y mijo. Por su pico potente maneja semillas más grandes que otros pinzones. Verdura fresca a diario, fruta ocasional y hueso de jibia para el calcio. En cría, una pasta de huevo completa el aporte. Es buen comedor y poco delicado, pero vigila que no se ceba solo en una semilla grasa: variedad para que no engorde.
Carácter y manejo
Es de observación, aunque algún ejemplar criado a mano puede llegar a ser confiado. Vive bien en grupo de su especie y, por su tamaño, conviene no mezclarlo con pinzones muy pequeños a los que pueda intimidar en el comedero o el nido. Ojo con esto: el padda es dominante con especies menudas, así que en voladera mixta empareja su talla con aves de porte similar, no con bengalíes o picos de plata, que llevarían las de perder frente a ese pico rosa con tanta fuerza.
Errores comunes
El error más común es mezclarlo con pinzones diminutos y que acabe monopolizando comida y nidos. Otro fallo es la dieta monótona y grasa, que en un ave de buen comer se traduce en sobrepeso. También se subestima su necesidad de espacio por ser “resistente”: robusto no quita que vuele y necesite voladera. Y darle arroz salado o de plato cocinado, error de quien interpreta mal lo de “arrocero”: el arroz va con cáscara o cocido sin sal ni condimentos.
Salud
Es uno de los pinzones más fuertes y longevos del grupo si la dieta es variada y el espacio suficiente. Su riesgo principal es el sobrepeso por comer mucho y bien, con el hígado graso asociado, así que controla la proporción de semilla oleaginosa. Vigila plumaje y actividad: apatía y postura esponjada de día piden veterinario de aves. En hembras criadoras, calcio para prevenir retención de huevo. Por lo demás, da pocos sustos: resistencia es su mejor baza, siempre que no se descuide el peso.
Legalidad
Aquí conviene afinar. El padda no figura en los anexos CITES, pero su situación amenazada en origen hace que algunas normativas autonómicas o de protección de fauna puedan tratarlo con cautela, así que verifica la normativa vigente en tu comunidad autónoma antes de adquirirlo. La cría en cautividad está plenamente extendida y lo habitual es comprar ejemplares nacidos aquí, anillados y con factura: hazlo así siempre, tanto por trazabilidad como para descartar cualquier vínculo con captura de poblaciones silvestres. Ante la duda, pregunta a tu administración de medio ambiente.