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Rana enana africana nadando en el acuario
Anfibios

Rana enana africana

Hymenochirus boettgeri

Nombre científico
Hymenochirus boettgeri
Origen
Cuencas fluviales de África central
Esperanza de vida
5–8 años
Tamaño adulto
3-4 cm
Hábitat
Acuario de agua templada, totalmente acuática
Temperatura
22-26 °C
Humedad
acuática
Alimentación
Carnívora de presa pequeña; larvas, congelado y gránulos

Esta es la rana que vive en un acuario, no en un terrario. La rana enana africana (Hymenochirus boettgeri) es totalmente acuática: nace, nada y muere en el agua, subiendo solo a la superficie a tomar aire de vez en cuando. Mide apenas 3 a 4 cm y vive de 5 a 8 años. Es pequeña, pacífica y vive en grupo, lo que la hace una buena inquilina para acuarios comunitarios tranquilos. Eso sí, no hay que confundirla con la garra africana (Xenopus), que es bastante mayor y otra historia.

Acuario

Vive en agua y solo en agua: no necesita zona seca. Un acuario de 40 litros aloja bien un grupo pequeño, con agua sin cloro a 22-26 °C, calentador si hace falta y filtración suave, porque las corrientes fuertes la agotan al ser mala nadadora a contracorriente. Llena con 20-30 cm de altura, suficiente para que nade pero pueda subir a respirar sin esfuerzo. Plantas, escondrijos y un sustrato de grava fina la hacen sentirse segura. Tapa el acuario: aunque pequeña, puede escaparse.

Alimentación

Carnívora de presa pequeña, y aquí está su punto delicado: come despacio y localiza la comida más por olfato que por vista. Acepta larvas de mosquito, dafnias, artemia, alimento congelado y gránulos específicos que se hundan, porque no come en superficie. El problema llega en acuario comunitario: si comparte con peces rápidos, estos le quitan la comida antes de que reaccione y la rana se queda sin comer. Conviene alimentarla en un punto fijo o con pipeta para asegurarte de que llega su ración.

Comportamiento

Pacífica y sociable, está mejor en grupo de varias y no molesta a peces tranquilos. Pasa el tiempo nadando entre plantas y rebuscando comida por el fondo, y sube a la superficie a respirar con un movimiento rápido y característico. Los machos a veces emiten un zumbido suave bajo el agua para cortejar. Es muy poco dada a que la manipulen: su piel permeable y su tamaño minúsculo la hacen frágil, así que se maneja lo mínimo y solo con red o las manos mojadas si es imprescindible.

Errores comunes

El error más frecuente es confundirla con la rana de garra africana (Xenopus), mucho mayor y más voraz, y acabar con un animal que no era el esperado. El segundo, meterla con peces rápidos o agresivos que la dejan sin comer o la estresan. Usar agua del grifo con cloro es un fallo grave en una especie 100% acuática: el cloro le daña la piel permanentemente. También fallan las corrientes fuertes del filtro y un acuario sin tapa, del que puede escapar.

Salud

La salud de esta rana depende casi por completo del agua. Una mala calidad del agua, con cloro o amoniaco, causa problemas de piel y la temida “enfermedad de la pata roja” (bacteriana), que se ve como enrojecimiento en patas y vientre y es seria. La desnutrición por competencia con peces es otra causa frecuente de declive. Señales de alarma: letargo, flotar sin control, enrojecimiento de la piel, hinchazón, dejar de comer. Un veterinario de exóticos debe valorarlo. Esto no sustituye al veterinario.

Legalidad

Hymenochirus boettgeri no está incluida en CITES y no requiere permisos de comercio internacional. Aun así, conviene revisar la normativa de tu comunidad autónoma y el listado positivo de animales de compañía vigente en España antes de adquirirla. Compra en comercios que distingan bien la especie de la garra africana y documenten su origen, algo que evita sorpresas. Como la regulación de exóticos se actualiza con cierta frecuencia, confirma el marco legal en vigor en el momento de la compra.