Sapo de vientre de fuego
Bombina orientalis
- Nombre científico
- Bombina orientalis
- Origen
- Corea, noreste de China y extremo oriental de Rusia
- Esperanza de vida
- 10–15 años
- Tamaño adulto
- 4-6 cm
- Hábitat
- Acuaterrario con parte de agua y parte de tierra; temperatura ambiente fresca
- Alimentación
- Insectívoro: grillos pequeños, drosophila y lombrices
El sapo de vientre de fuego es uno de los pocos anfibios que tolera bien vivir en grupo y que está activo de día, lo que lo hace muy agradecido para empezar. Por arriba es verde discreto; por debajo, un naranja y negro llamativo que enseña arqueándose cuando se siente amenazado. Ese aviso es real: su piel suelta toxinas, así que se observa más de lo que se toca.
Acuaterrario
Quiere un acuaterrario con lámina de agua poco profunda y una zona de tierra o corcho a la que salir: alterna nado y reposo. Agua limpia y sin cloro, filtración suave y temperatura fresca de ambiente, sin focos de calor fuertes. Tapa siempre el terrario.
Alimentación
Insectívoro: grillos pequeños, moscas de la fruta y lombrices, espolvoreados con calcio y vitaminas un par de veces por semana. Ajusta el tamaño de la presa a su boca y retira lo que no cace.
Salud
Manéjalo lo justo y siempre con las manos húmedas, lavándolas a fondo antes y después: su toxina irrita ojos y mucosas, y a la vez tu piel seca o con restos de jabón le hace daño a él. Apatía, hinchazón o piel deslucida indican problemas de agua o dieta.
Comportamiento
El sapo de vientre de fuego es de los pocos anfibios diurnos y sociables, lo que lo hace agradecido para empezar: está activo cuando tú estás despierto y convive bien en grupo en un acuaterrario espacioso. Por arriba es un verde discreto; por debajo, un naranja y negro de aviso que enseña arqueando el lomo y levantando las patas, postura llamada Unkenreflex, cuando se siente amenazado. Ese aviso es honesto, su piel segrega toxinas que irritan ojos y mucosas. Es nadador y reposador a partes iguales, alterna chapuzón y zona seca. No es un animal de mano: se observa mucho y se toca lo justo, siempre con las manos húmedas y lavadas a fondo.
Errores comunes
El error más frecuente es manejarlo sin necesidad o con las manos secas: su toxina te irrita a ti, y tu piel seca o con restos de jabón lo daña a él, así que la regla es manos mojadas, lavadas antes y después, y nunca a ojos o boca. El segundo, descuidar el agua: sin filtración suave ni recambios, y con cloro, enferma rápido. También se peca de no tapar el acuaterrario, y escapan por cualquier rendija, y de meterlos en agua demasiado caliente, cuando piden ambiente fresco sin focos de calor. Ofrecer presas demasiado grandes o no retirar lo que no cazan ensucia el agua y completa el círculo de problemas.
Legalidad
No está incluido en CITES. Aun así, el comercio de anfibios cola y sapos en la UE puede estar sujeto a controles sanitarios; compra con factura y procedencia de cría en cautividad.